jueves, 16 de julio de 2015

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
Mario Benedetti




JP <3!




jueves, 25 de junio de 2015

Proyectando esperanzas

Las cosas iban bien, el día comenzaba con una brisa refrescante, donde Luis sentía que era capaz de hacer lo que se propusiese en esta vida. En esa mañana los pájaros cantaban con más fuerza a comparación a las semanas anteriores debido al inicio de la primavera como todos los meses de Septiembre de cada año, aquella temporada  les otorga abundancia en alimento y una temperatura adecuada para que las aves puedan dejar descendencia y ésta no tenga problemas en su sobrevivencia. El termómetro marcaba exactamente 19°C y el reloj de llevar de Luis estaba a punto de marcar las 11 horas en punto. El muchacho se sentía feliz y pleno aquella mañana, sentía que nada ni nadie podía arrebatarle sus sueños, no había ningún obstáculo imposible de superar ni tampoco tenía algún problema de salud que le imposibilitase de seguir en su camino que imaginaba que iba ser fenomenal. Recordaba aquel discurso que le dio  su director de escuela al iniciar el año escolar el año 1995 donde señalaba y daba por hecho que las metas son algo sustancial que depende de lo
que aspiremos y pensemos en los tiempos indicado durante nuestras vidas, en definitiva las metas pueden ser tan pretensiosas o ambiciosas que depende directamente  de hasta donde se está dispuesto a llegar y/o sacrificar. Es ahí donde Luis no entiende muy bien el mensaje, que será mejor… Superar los obstáculos, esquivarlos o derribarlos a puño limpio y la otra duda que le surge al recordar el mensaje del director es que mencionó que para cumplir metas se debía sacrificar –casi obligatoriamente-  cosas, entonces naturalmente viene la pregunta ¿ Es malo ponerse metas ambiciosas ya que estaré continuamente arriesgando cosas que tengo seguras o son de mi agrado? pero –en ese momento- no era algo que le aquejaba pues no tenía ningún obstáculo, no era el momento de proyectar su vida y las palabras del director habían sido ya hace más de 5 años, quizás el señor ya estuviese muerto y la gente rumoreaba que estaba un poco loco. Esa mañana él se sentía más fuerte que cualquier otra persona que pisaba la tierra

sábado, 16 de mayo de 2015

Seguir el trayecto


En la noche de ayer- o quizás fue cualquier otro día- tomé mi chaqueta y decidí a dar un paseo cerca de mis pensamientos que los tenía bastante abandonados debido al ajetreo universitario. Creí en un momento que aquellas ilusiones  que tienen relación con las emociones sentimentales  jamás podrían levantarse nuevamente. Durante ese paseo sentí la brisa de cómo pasan las horas hasta que llegó el anochecer como aquella madrugada de vacaciones verano en familia el año  2009 en la que caminábamos en la orilla del lago Calafquen sin ningún rumbo aparente.
 Sentía que los sucesos pasados no debían marcar mi vida pero si haber causado en mí un aprendizaje, una enseñanza y también poder haber guardado recuerdos fabulosos… sin duda que sí hay lindos recuerdos.
Mientras caminaba por mis pensamientos, cercano a los recuerdos de verano ahí- justo ahí -donde debiese quedar un cubículo de pensamientos vacío (porque así yo me lo había propuestado) se depositó uno fortuitamente a cargo de  un chico llamado Juan Pablo… Ese pensamiento alojado en mi cabeza lo empecé a mirar muy extraño, como los macrófagos ante un agente exógeno unido a él los complejos MHCII para fagocitarlos. Ese cubículo que debía estar vacío para el verano del 2015, sin buscar y/o sin querer está alojado con recuerdos en la playa de Valparaíso y Viña del Mar con aquella persona.

Mientras caminaba las fuerzas en mis piernas se empezaron a ir, pues claro había caminado desde los recuerdos del verano del 2009 hasta los ocurridos el verano del 2015, no es un trayecto menor… habían sido horas de caminata. Pasé  a refrescarme en un estero que encontré al costado de una colina, en realidad no recuerdo muy bien dónde estaba ya que esos pensamientos de aquel lugar son de cuando tenía recién 3 años y no tengo un buen registro de ello. Las horas habían pasado, donde de la cálida brisa que sentía al anochecer pasó a ser un frío que llegaba a los huesos pero aun así la noche estaba maravillosa y el cielo indescriptible.. . Cientos de millones de estrellas sobre mi cabeza. Decidí hacer algo que no se debe, fui a un cubículo que resguardaba un pensamiento cualquiera pero estaba la imagen de mi habitación; entré y fui en busca de una chaqueta guardada en el ropero antiguo el cual tanto odio, posterior al ponérmela salí nuevamente donde estaba el cielo estrellado, me recosté sobre el pasto para maravillarme de aquel regalo que los  astros nos brindan. Mientras estaba tendido boca arriba deslumbrándome con el manto oscuro con puntos brillantes, pensé muchas cosas, desde mi quiebre sentimental hasta todos los problemas familiares que tengo. Sobre lo último creo que ya he aprendido a vivir con las enfermedades familiares y los problemas que vienen detrás de ello. Muchos son los cubículos de pensamientos que puedo ver desde acá a cientos de kilómetros de lejanía. No sé cómo ni en qué momento esos cubículos destinado a mis sentimientos por “alguien especial” se han empezado a ocupar. Decidí a raíz de eso caminar hacia donde éstos. Al llegar vi recuerdos como caminar a la orilla de la playa, noches de cervezas y muchas risas, salidas a comer, tarde para armar muebles, otras tardes de cine y amaneceres espectaculares viendo el rostro y hermoso cuerpo de un chico espectacular a tu lado, que sin pedir, más bien aguantándome está a mi lado.
Siento rabia por mí, ya que hay cadenas que no me dejan avanzar, sombras que me atan al pasado y lo peor es que aquellas sombras y cadenas son invisibles, no sé si existen, quizás me las imagino.
Seguí mi camino hacia un pueblo que veía hacia lo lejos, las estrellas ya no iluminaban tanto como hace un par de horas debido a que estaba amaneciendo. No me di ni cuenta de lo rápido que pasó esta madrugada. Al llegar al pueblo éste tenía sus calles vacías, claro…la gente aun dormía. Al costado de una juguetería había una banca, procedí a sentarme en ella, quise escuchar música pero me percaté de que no llevaba mi celular para ello. Recordé que estamos en mis pensamientos entonces hice un esfuerzo mental para que a la cuenta regresiva de 10 mi celular apareciera en mi bolsillo, pues al fin y al cabo  yo he creado todos estos escenarios y en teoría lo puedo modificar, es por eso es que forcé a que apareciera en mi bolsillo y así fue, mágicamente – o no tan mágicamente- apareció mi celular. Inicié el reproductor en modo aleatorio, casualmente reprodujo tres canciones que me gustan demasiado una tras otra: Jubel y Riva de Klingande y the City of light de U2, lo cual me puso muy a gusto esperando el amanecer.
Quiero que esos recuerdos que estoy obteniendo con esta persona sean lo mejor que me puede estar pasando actualmente (y es así) porque a pesar de las cosas que no me gustan de él- unas cuantas- hay muchísimas más que me encantan, partiendo desde que la acción de que cuando él habla yo me derrito. No sé qué está pasando actualmente, de aquí puedo custodiar sólo los pensamientos y recuerdos que tengo en el cerebro pero no puedo ir monitorear lo que pasa en el corazón. Sólo sé que necesito estar con él, porque lo quiero y me hace bien. Espero que aquellas sombras inexistentes – eso espero- desaparezcan, poder tomar de la mano a Juan Pablo con energía y entusiasmo para seguir viviendo todas las cosas fabulosas que hemos estado haciendo, no me permitiré dejarlo ir.

Ya amaneció, corrí hacía el cubículo del presente que me traslade a mi habitación. Ahí estoy, todo feo durmiendo, justo en ese momento empieza a sonar el despertador del celular que tenía en el bolsillo con la canción de Kygo- I see Fire (remix de ed sheraan), me apresuré en dejarlo en el velador al lado de la cama donde lo dejo cada noche antes de ir a dormir para que al despertarme no encuentre nada extraño de cómo había ubicado el celular la noche anterior antes de dormir con el despertador programado. Me aproximo para juntarme con Sebastián para poder despertar.
El reloj marca puntualmente las 7.15 de la mañana de un día Miércoles, donde debo correr para bañarme y comer algo ya que a las 9 en punto tengo paso práctico de Bioquímica clínica sobre las alteraciones de las enzimas hepáticas. Debo correr!



Novo Amor - From Gold (Henri Pfr Remix) ♫ ♫ ♪

viernes, 24 de abril de 2015

El abismo

Resumen parte 1- El abismo  (No editado, inconcluso)


Este último tiempo desde el gran quiebre o punto de inflexión en mi vida que todos saben, ha sido súper crítico. Muchas cosas –en su mayoría malas, muy malas- me han ocurrido, no entiendo por qué. Serán las acciones pasadas que realicé? Existirá lo que algunos denominarían Karma..Pues yo no lo creo y si existiera, analizando bien la situación no hice cosas malas...Sino fue producto del miedo que me embargaba, de la soledad que estaba viviendo y la falta de consejos o que alguien me escuchara, sólo hice las travesuras de un adolescente de 18 años por un periodo corto...apenas 6 meses como máximo y eso no me puede marcar mi vida, mis  21 años donde he sido muy responsable y el mejor en todo lo que me he propuesto.
Desde que se separó mi tierra, mi territorio y se creó ese gran abismo en mi alma que aún no desaparece, es una herida abierta y latente a la hemorragia de forma muy fácil, una canción, un recuerdo, un peluche, un lugar y/o alguna mala noticia siempre me hace intentar saltar ese gran abismo para llegar a tierra firme – o que yo creo firme- del otro extremo... Pero nunca llego, ese terreno está lejos y casi inalcanzable. Tras ese ese episodio y de los ríos desolados que lloré, de la depresión en la cual nunca quise estar y por lo cual  busqué ayuda imparcial en una psicóloga que ahora la tengo en mi red de contactos. Ella me hizo valorarme como persona...ya que yo nunca había visto que soy una persona súper fuerte, súper decidida y agerrida. Soy un chico súper bueno, súper responsable.
Tras poder levantarme y sacudirme gracias a Mónica (psicóloga) tuve que someterme a una cirugía de causa desconocida – no quiero saber cómo fue que me dio esto-. Fue un momento muy triste ya que me sentí súper solo, mis padres se desentendieron de mi gran problema de salud...no me ayudaron, nunca les importó. Hice todo solo y como iban las cosas parece que yo me debía costear todo. Quise nuevamente saltar el abismo, pero mientras iba tomando vuelo para poder llegar me arrepentí y no salté. Esa gran energía que junté para poder saltar obligatoriamente la transformé en rencor para que éste fuera mi piso y poder apoyarme de él. La noche de hospitalización fue quizás una de las noches más solitarias que he tenido en mi vida. Sólo  miraba la hora, después miraba el techo y recordaba la voz cálida de aquella persona que cuando supe que tenía que operarme me dio su apoyo, aliento, me calmó y me dijo que iba a estar conmigo en todo el proceso porque me amaba y quería mi bienestar. Quizás eso fue la pena más grande que tuve en ese momento... Porque mi pilar ya no estaba y yo ya no era su pilar para él, su techo para resguardarlo,  protegerlo y distraerlo. Mamá no pudo ser mi pilar, me lo demostró aunque sea una mujer muy aguerrida y una mamá excelente...ella no me puede contener. Producto de ello tuve la discusión más fea que pude tener en mi vida, es la mujer que más amo, la mujer por la que di todo lo que pude dar a mis 17 años cuando estaba enferma. Me puse la camiseta por ella, hice todo lo que estuve a mi alcance. Lloré mucho, sufrí mucho por ella y siempre a las personas de más confianza les cuento que con mi mamá viví el momento más triste de mi vida – o quizás uno de los dos momentos más tristes de mi vida- , ese momento en el cual mi mamá sentía mucho dolor, no se movía...estaba tiesa y sollozaba mientras que yo cocinaba una carbonada por primera vez revolviendo la olla y las lágrimas no paraban de correr por mis mejillas al estar tan desesperado ya que mi mamá se me estaba yendo y no podía hacer mucho. Terminé la carbonada, me sequé las lágrimas y forcé una risa porque eso es lo que ella necesitaba ver de mi, una sonrisa y escuchar todo lo nuevo que estaba viviendo en mi vida universitaria. Era eso lo que yo quería que ella escuchase. Mamá no se comportó de la forma en que lo hice yo cuando necesité su ayuda, estaba muy decidido en irme de la casa para que sufrieran, porque la verdad es que quería que sufrieran porque yo siempre tuve que lidiar con sus problemas, ver y escuchar sus llantos... Pero nunca se preguntaron que sentía su hijo... NUNCA!